La anulación por el Supremo del FIES, sin efectos prácticos

11/06/2009

2 de junio de 2009

Creado en 1991, el Fichero de Internos de Especial Seguimiento (FIES) es mucho más que una base de datos. Es un régimen de vida de extrema dureza aplicado a centenares de presos considerados conflictivos.

Alvar Chalmeta / Redacción

La sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo ha declarado nulo el primer apartado de la Instrucción 21/96 de Instituciones Penitenciarias (IIPP). Esta orden interna estableció la creación del Fichero de Internos de Especial Seguimiento (FIES), una base de datos que recogía información individualizada de presos que, para la Dirección General de Instituciones Penitenciarias (DGIIPP), requerían un régimen de vigilancia “especial”.

Parece un simple acto administrativo, pero en realidad el FIES es mucho más que una base de datos. Como recoge la sentencia del alto tribunal, se trata de un conjunto de “normas de seguridad y control relativas a internos muy conflictivos o inadaptados”. Es por eso que el tribunal la ha anulado, no acepta que una norma que regula los deberes y derechos de los presos no tenga rango de ley y evite así “unas garantías en su elaboración y requisito de publicidad”. Antonio Domínguez, del Colectivo Malatextos, expresaba lo mismo, de otra forma, en una carta hecha pública recientemente: “El régimen FIES se creó en primera instancia mediante una circular para evitar el control parlamentario”. Puesto en marcha mediante una circular en 1991, y regulado posteriormente en la Instrucción 21/96 (ahora anulada), fue concebido como un instrumento de control para reclusos considerados como un potencial desestabilizador para el sistema penitenciario.

El régimen FIES se empezó a aplicar básicamente a varios centenares de fuguistas y participantes en motines y protestas y a presos de motivación política. Su objetivo, frenar como fuera las durísimas huelgas de hambre, protestas y motines que estaban protagonizando tanto presos sociales, organizados en la APRE-r (Asociación de Presos en Régimen Especial reconstituido), como presos de ETA y GRAPO para reclamar mejoras en las prisiones.

Según numerosos testimonios, estar bajo una “vigilancia especial” significa, incluso para presos que pueden estar en prisión provisional a la espera de juicio, vivir encerrados entre 21 y 23 horas al día, en celdas de 3 x 4 metros, pudiendo salir, con mucha suerte, en parejas (no son pocos los presos que se encuentran solos en una galería) a un patio de 10 x 15 metros. Además, como las condiciones de vida las marca el director de cada prisión, son muy comunes las prohibiciones de visitas, de salidas al patio, y los cacheos e inspecciones.

Y aunque a lo largo de los años la dureza del régimen FIES ha ido variando, lo usual es que los presos sean cacheados todos los días a la entrada y a la salida de la celda: lo que en la práctica supone cuatro cacheos diarios. Sólo pueden tener en su celda dos libros de lectura, dos revistas y/o periódicos. No pueden almacenar ninguna prenda de vestir –inicialmente se les impuso monos y chanclas para vestirse y calzarse–, ni ningún tipo de objeto que revista la celda de calor humano (fotos, etc.), supuestamente para facilitar la labor del registro que se realiza diariamente. No cuentan con actividades programadas de ningún tipo, se les controla la correspondencia, y es habitual que se les confisquen muchas de las cosas que les envían del exterior.

Estas condiciones tan duras de aislamiento constituyen el caldo de cultivo para todo tipo de abusos por parte de los carceleros. Según recuerda un activista contra las cárceles, “el módulo de la primera prisión donde se llevó a la práctica el régimen FIES, en el Dueso (Cantabria), fue cerrado a raíz de la visita del Defensor del Pueblo. Éste había comprobado las condiciones a las que estaban siendo sometidos los cinco internos allí recluidos”.

Tras el varapalo del Supremo, Instituciones Penitenciarias se ha limitado a recordar que en febrero de 2006 la actual directora, Mercedes Gallizo, firmó una nueva instrucción penitenciaria que, bajo el título de Protocolo en Materia de Seguridad, derogaba la circular 21/96. Para Instituciones Penitenciarias la decisión judicial no afectará a los presos sometidos a especial vigilancia.

Sin embargo, el Ateneo Al Margen recuerda que la nueva instrucción de Gallizo “tiene como objetivo la reafirmación del FIES como medida ‘ajustada al ordenamiento jurídico vigente’ y en consecuencia intenta justificar la posición de Instituciones Penitenciarias, que considera este supuesto fichero ‘con exclusivo carácter administrativo’. Lo mismo opina Pilar Sánchez, la abogada que en nombre de la asociación de apoyo a las personas presas, Madres Unidas Contra la Droga, llevó la denuncia del FIES hasta el Supremo: “Los FIES siguen existiendo así como el régimen de vida. La Instrucción de Gallizo adolece del mismo defecto que la 21/96”. Por su parte, Julen Arzuaga, abogado de Behatokia, observatorio vasco de derechos humanos, sostiene que “como todo en estas cuestiones de vulneración de DD HH por parte del Estado, el quid, más que de forma, es de contenido, de voluntad. Al persistir la decisión política de exprimir al máximo las medidas contra los presos políticos vascos, se mantendrán las restricciones de derechos y las medidas más severas y crueles, aún cuando se suspendan los ficheros FIES”.

Por lo pronto, Instituciones Penitenciarias ya puso en funcionamiento en octubre el SISPE, por ahora una gran base de datos con informaciones íntimas y confidenciales sobre 62.000 presos y sus familiares.

ANTONIO ASUNCIÓN_ Nombrado director general de IIPP en 1988, cargo que ocupó durante cinco años, Antonio Asunción, militante valenciano del PSOE, fue el responsable de la creación del FIES. En 1991 fue investigado por el juzgado de instrucción número 9 de Sevilla acusado de delitos de tortura, rigor innecesario y prevaricación por haber ordenado en la prisión de Sevilla II mantener permanentemente atados a sus camas durante días a 13 presos acusados de un motín. Juzgado años más tarde, junto con otros cinco responsables penitenciarios, fue considerado culpable, pero quedó en libertad con una fianza de 20 millones de pesetas.

AISLAMIENTO_ Según Shaw y Crossland (1981), el 40% de sujetos sometidos a privación sensorial estricta de más de ocho horas manifiestan distorsiones sensoriales y alucinaciones de corta duración. En el aislamiento en prisión no se dan las condiciones estrictas de privación sensorial experimental, pero sí se produce una monotonía estimular que puede generar trastornos. Los presos suelen referir, cuando salen del aislamiento, alteraciones sensoriales, especialmente en vista y oído. Pero lo más grave es que éstas predisponen a la aparición de brotes psicóticos o trastornos.

PUERTO III, CÁDIZ Este centro penitenciario, inaugurado en junio de 2007, cuenta con 70 plazas de aislamiento. Entonces, la Asociación por la Defensa de los Derechos Sociales e Individuales (GGEBEADDSI) dio a conocer que “a los 14 ocupantes del módulo, entre ellos siete presos vascos y un anarquista, se les está manteniendo separados del resto y totalmente incomunicados, reduciéndose todo contacto humano (…) al trato con ordenanzas y funcionarios”. Y recalcaban que “están siendo sometidos a un régimen extremo de aislamiento e incomunicación, como el que organismos internacionales califican de tortura, con efectos devastadores”.

Fuente: Diagonal

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Vigilancia Penitenciaria alerta de que Fontcalent vulnera la ley por el hacinamiento en celdas triples

23/03/2009

28-11-2007

J. A. MARTÍNEZ/J. A. GIMÉNEZ El juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Alicante ha presentado un informe a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias alertando de los graves incumplimientos de la ley que supone el hacinamiento de presos en Fontcalent, según el documento al que ha tenido acceso este diario. La magistrada Montserrat Navarro advierte que hay hasta tres personas compartiendo celda, hecho que no se debe a una situación puntual ya que hay hasta 89 celdas con tres reclusos. Este informe se presentó la semana a la directora general, Mercedes Gallizo, antes de la multitudinaria pelea en el centro ocurrida el pasado fin de semana entre reclusos magrebíes y españoles. Navarro insta a que se adopten medidas para paliar estas deficiencias.

En el escrito remitido a Madrid, se incide en que la situación «supone un incumplimiento de la Ley Orgánica General Penitenciaria, donde se establece de forma categórica la obligación de los centros penitenciarios de contar con el conjunto de dependencias y servicios que se consideren necesarios para permitir una convivencia ordenada», entre ellas servicios idóneos de dormitorios individuales. Por ello, se insta a Instituciones Penitenciarias a que adopte las medidas oportunas para paliar las dependencias en Fontcalent.

El informe se ha elaborado tras recibir el juzgado una queja de interno que compartía celda con otros dos reclusos, y en la que se planteaba que la convivencia en esa situación era imposible. Ante la reiteración de denuncias de este tipo, la magistrada realizó una inspección en el centro penitenciario para comprobar el estado de estas celdas triples. El escrito dirigido a Instituciones Penitenciarias señala que resulta «lamentable e improcedente que personas privadas de libertad, tengan de forma añadida que compartir un reducidísimo espacio con absoluta falta de privacidad». Estas situaciones general mal ambiente entre los internos, con situaciones de «violencia verbal e incluso física».

La persona a la que le toca la tercera planta «no tiene espacio vital, por más que sólo lo ocupe para dormir. El hecho de sentarse (algo habitual y necesario para levantarse) constituye un auténtico calvario». La magistrada recuerda que meses atrás un recluso se hizo una brecha de grandes dimensiones en la cabeza al caerse de la litera. En el escrito se señala que la situación no sería tan alarmante si se tratara de algo excepcional, pero en cambio es una práctica habitual y plenamente consolidada, al haber 89 celdas triples. Se estima que en los cuatro módulos Fontcalent hay más de 400 celdas para una población penitenciaria que supera el millar de internos. El Ministerio del Interior prevé paliar esta situación con la construcción de nuevas cárceles en la Comunidad Valenciana, aunque aún no se ha contestado a la petición de la juez.


Fontcalent cambia las alcachofas de las duchas tras tres casos de legionela

23/03/2009

10/08/2005

La dirección de la cárcel de Fontcalent de Alicante ha cambiado las alcachofas de las duchas tras detectarse tres casos de enfermos por legionela, todos internos del módulo II, durante el pasado mes de junio. La medida se incluye dentro de plan general acordado por la dirección para prevenir nuevos contagios por la bacteria. Además, de los nuevos elementos en los dispositivos de las duchas, el plan antilegionela aplicado en la prisión incluye un tratamiento térmico y químico de las calderas de agua y un aumento de los niveles de cloración de los depósitos de agua que abastecen la cárcel. “Todo ello en aras de una máxima prevención y teniendo en cuenta que las pruebas antilegionela realizadas el mes junio en la cárcel dieron negativo”, afirmó ayer Jaime Hernández, director de la cárcel. El responsable del centro subrayó que hasta ahora la cloración del agua era la recomendada por la empresa sumistradora.

Hernández declinó pronunciarse sobre si los tres casos constituyen o no un brote de legionela en la prisión. “No soy experto”, matizó. Sin embargo, la posibilididad de que los tres casos de legionela descubiertos en el recinto carcelario constituyan un brote también ha sido descartada por la Dirección General de Instituciones Penitenciaras hasta que no se determine con exactitud el origen del contagio y si los tres casos están relacionados entre sí.

El director de la cárcel comentó que el primer interno contagiado a principios de julio ya ha regresado a la prisión tras ser tratado en el Hospital General de Alicante. “Los otros dos siguen en el hospital, aunque su evolución es muy favorable”, añadió Hernández.
Siete casos en una semana

Por otro lado, en el conjunto de la Comunidad Valenciana se han registrado durante la última semana pasada un total de siete nuevos casos de neumonía por legionela, según datos recogidos en la estadística del Boletín Epidemiológico Semanal de la Consejería de Sanidad. Los casos notificados entre el 31 de julio y el 6 de agosto pasados son dos en el Area de Salud 15 -que comprende, entre otras, las poblaciones de Altea y Benidorm-, dos en el Area 16-18 (Alicante-San Juan), uno en el Area 13 (Xátiva) y otro en la 14 (Alcoi), junto a uno más en Valencia capital.

El último brote de neumonía por legionela y el más importante se cerró el pasado día 4, una vez más, en la localidad de Alcoi. En esta población la enfermedad ha pasado a ser endémica desde que en 1999 se detectó el primer brote. La mayoria de los focos están relacionados con las instalaciones de las fábricas que pueblan el casco urbano de la localidad. Sanidad ha constatado que el último brote se produjo en una instalación clandestina de una fábrica. La consejería ha desmantalado la instalación y, además, ha denunciado a la empresa. La denuncia fue admitida a trámite por la Fiscalía que remitió las diligencias a un juzgado.

Fuente: El País


Los sindicatos denuncian cacheos diarios irregulares en Fontcalent

22/03/2009

16/11/2005

EL PAÍS – Alicante

Los sindicatos CC OO, CSI-CSIF, USO y UGT denunciaron ayer, en un comunicado, que el responsable de seguridad del centro penitenciario de Fontcalent de (Alicante) ordena “diariamente y de forma verbal cacheos de internos con desnudo integral”, con conocimiento de la dirección. Según estos sindicatos, estas prácticas contradicen las órdenes del centro, porque los cacheos deben practicarse “de forma puntual y por fundados motivos”. Los sindicalistas reclaman a la dirección que regule estas actuaciones “por escrito y de forma motivada”, porque ahora “los funcionarios se sienten desprotegidos por si incurrieran en algún tipo de responsabilidad legal o reglamentaria”.

El Juzgado de Vigilancia Penitenciaria y la Fiscalía, según los sindicatos, han comenzado a requerir a la dirección de la cárcel informes por escrito que justifiquen los cacheos con desnudo integral. Según la versión sindical, la dirección del presidio “deriva” tal justificación a mandos intermedios para eludir sus responsabilidades. Este periódico intentó conocer la versión de los directivos del centro, pero ayer por la tarde, tras recibirse el comunicado sindical, en Fontcalent informaron de que hasta esta mañana no sería posible hablar con los responsables.

Fuente: El País


Un funcionario denuncia la incomunicación de dos presos sin orden judicial

01/03/2009

01-03-2007

P. C. Un funcionario de la prisión de Fontcalent ha presentado sendos escritos de queja en la Subdelegación del Gobierno y el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria para denunciar que dos internos de la cárcel de Alicante fueron incomunicados durante más de diez horas «sin autorización judicial» y a ambos los han quitado de los destinos de confianza que ocupaban en el centro sin motivo justificado. El denunciante pide el cese del director y subdirector de Seguridad e indica que en el escrito que fue objeto de un expediente disciplinario por sacar de su celda a uno de los presos incomunicados para limpiar una oficina. Fuentes de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias confirmaron que han recibido el escrito del funcionario, que es delegado de USO, y actualmente están examinando su contenido.

Fuente: Información


Un recluso sueco se suicidó el pasado día 2 en el centro penitenciario de Fontcalent

14/01/1988

El fallecimiento no había trascendido hasta ahora

Un ciudadano sueco se suicidó en la madrugada del pasado día 2 en el departamento de ingresos del centro penitenciario de Fontcalent (Alicante), donde había entrado el 30 de diciembre acusado de estrangular a la mujer con la que convivía. El cadáver del recluso, cuya identidad no ha sido facilitada, fue descubierto en la mañana del día 2, aunque entonces no se hizo público el fallecimiento y no ha trascendido hasta ahora. Esta muerte es la primera que se produce en el centro penitenciario tras un año sin registrar ningún otro fallecimiento en el módulo de hombres.

El recluso sueco se suicidó introduciendo la cabeza en una bolsa de plastico que se ató fuertemente alrededor del cuello. Al parecer, el preso estaba muy deprimido tras haber asesinado a su compañera después de una violenta discusión.El complejo penitenciario de Fontcalent consta de un centro para presos y de un hospital psiquiátrico penitenciario.

Fuentes sindicales han señalado que no hubo ninguna intención manifiesta de ocultar el suicidio de este preso, sino que, al ser fechas navideñas y encontrarse muchos funcionarios de vacaciones, no trascendió la muerte. A este suicidio hay que añadir las seis muertes que desde el mes de septiembre se han registrado en el centro psiquiátrico penitenciario, foco principal del malestar que durante los últimos meses está viviendo la prisión alicantina.

Fuente: El País