El fiscal solicita 17 años de cárcel por abusos a una interna del Psiquiátrico

16/12/2011

Acusa a un funcionario de Fontcalent de aprovecharse de su autoridad para mantener relaciones sexuales con la reclusa

El funcionario acusado de abusar sexualmente de una interna del psiquiátrico penitenciario de Fontcalent se enfrenta a un total de 17 años u medio de prisión por tres delitos de agresión sexual, según recoge la calificación provisional elaborada por la Fiscalía. Así, el Ministerio Público solicita que se le impongan cinco años de prisión por cada una de las presuntas agresiones y otros dos años y medio por abusar de su cargo para mantener relaciones sexuales con la víctima.
La mujer, que padece una esquizofrenia paranoide, llegó al psiquiátrico en mayo de 2004, cuando un tribunal le impuso 10 años de internamiento por un delito de homicidio cometido en Las Palmas de Gran Canaria.
Tras su llegada al centro, «y sin que conste la fecha exacta, aunque con anterioridad al mes de noviembre de 2005», el funcionario «mantuvo un número indeterminado de relaciones sexuales con la interna consistentes en felaciones» que ella realizaba al acusado, según el escrito de acusación. Estos contactos sexuales se produjeron tras «los requerimientos» del procesado, que se aprovechó «de su condición de funcionario y de la situación mental de la mujer», explica el Ministerio Público.
A partir de noviembre de 2005, la Junta de Tratamiento del psiquiátrico empezó a autorizar las salidas tuteladas de la víctima, que dormía en una casa de acogida. «En dichas salidas (…), la interna era esperada por el procesado», que, con su vehículo, la conducía hasta «lugares fuera de Alicante, como Santa Pola, Arenales de Sol o Benidorm». Una vez allí, mantenían relaciones sexuales en el interior del coche, apunta la acusación pública.
«Dichas relaciones se mantuvieron hasta finales del año 2009, fecha en que se tuvo conocimiento de las mismas por parte de la dirección y, asimismo, por manifestaciones realizadas por la mujer a la juez y los fiscales de Vigilancia Penitenciaria en el expediente abierto contra dicho funcionario por estos y otros hechos», concluye la Fiscalía.
Según los informes psiquiátricos solicitados por el juzgado, la víctima presenta actualmente «un trastorno bipolar con trastorno de personalidad tipo disocial sin conciencia de la misma y difícil control de sus impulsos».
Además de las penas de cárcel, el Ministerio Público pide que el procesado indemnice a la interna con 6.000 euros por los daños morales causados.
El trabajador ahora acusado había sido denunciado previamente por presuntos malos tratos a un interno, una causa que todavía sigue pendiente.
De hecho, cuando la reclusa alertó de los supuestos abusos, este celador ya había sido apartado de manera cautelar de su puesto a raíz de una investigación interna abierta por Instituciones Penitenciarias. Además, varias funcionarias del centro habían alertado de que la conducta del procesado había generado quejas en el módulo de mujeres del psiquiátrico penitenciario.

Fuente: La Verdad

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Un juzgado investiga si hubo negligencia en la muerte de un interno del Psiquiátrico

06/12/2009

El reo murió al incendiarse su celda y la familia quiere saber por qué la puerta se atascó y cómo pudo prender fuego

S. ESCRIBANO / P. C. El juzgado de Instrucción 1 de Alicante ha reabierto, por orden de la Audiencia y a petición de la familia, la investigación por la muerte de un interno del Psiquiátrico de Fontcalent tras incendiarse su celda a principios de año. La madre del fallecido se ha personado en la causa para conocer las circunstancias en las que se produjo el fallecimiento y que se esclarezca si hubo alguna negligencia.
“Sabemos que la puerta estaba atascada, que se metió un extintor por la trampilla y que desde fuera se intentó paliar el incendio. También que desde que ocurrió el suceso hasta que fue trasladado al hospital -donde falleció días después- pasó un tiempo, en el que puede que estuvieran asistiéndole en la enfermería del centro. Queremos que se aclaren todas las circunstancias y saber si el fuego se originó por un mechero y si de ser así funcionó el detector de metales o si se utilizó algún acelerante”, argumenta el letrado de la familia, Juan Carlos Flores. El abogado incide en que “no sospechamos nada, pero queremos saber cómo ocurrió todo exactamente y si al final de la investigación tenemos alguna sospecha, pediremos la imputación de quien corresponda”.

Tras la muerte, el juzgado cerró el caso y la familia recurrió ante la Audiencia, que recientemente ha ordenado su reapertura para que se esclarezcan las causas. Por el momento, el juzgado ya ha citado a algunos testigos y ha solicitado un informe al Psiquiátrico y el historial médico del fallecido.
A instancia de la familia, el magistrado también ha pedido tanto al Defensor del Pueblo como al juzgado de Vigilancia Penitenciaria que aporten los informes que realizaron este año sobre las deficiencias en el Psiquiátrico de Fontcalent.

En el informe elaborado por la anterior juez de Vigilancia Penitenciaria, Montserrat Navarro, en febrero se hacía referencia la falta de seguridad en las instalaciones, al déficit de profesionales para garantizar un buen control y a la carencia de un protocolo contra incendios, como también denunciaron los sindicatos días después del fallecimiento del interno. El informe se realizó en un periodo de gran tensión y malestar entre los trabajadores, pues días antes del incendio otro interno intentó estrangular a una enfermera y poco después otro quiso quitarse la vida.

En abril, el Defensor del Pueblo exigió mejoras en el Psiquiátrico por la masificación y la falta de recursos.
Estos dos informes se aportarán a la investigación que, por el momento, no ha hallado ningún motivo de negligencia, según confirmaron a este diario fuentes judiciales.

El incendio se produjo en la celda del interno, natural de El Puerto de Santa María (Cádiz), el 13 de enero, pero el herido falleció 20 días después en el Hospital General de Alicante por graves quemaduras.
Según pudo saber este diario, el incidente se agravó porque la puerta de la celda se quedó bloqueada por la dilatación de las juntas y no podía abrirse, por lo que los funcionarios recurrieron a una “pata de cabra” para poder acceder al interior y rescatar al interno, que padecía esquizofrenia y cumplía con una medida de seguridad por un robo con violencia.

Tras el incidente, los sindicatos, la Junta de Personal y el Comité Intercentros difundieron un comunicado para desmentir al director y asegurar que no existía protocolo antiincendios ni plan de emergencias ni de evacuación, además de acusar al gerente de mentir al afirmar que el colchón del interno era ignifugo, ya que el fallecido tenía quemaduras por todo el cuerpo. También rechazaron que se responsabilizara al personal al afirmar que hubo fallos en el control y señalaron que el interno fue cacheado con la raqueta detectora de metales, un sistema que no detecta en el interior del cuerpo los mecheros que se venden en los economatos del Psiquiátrico.

Fuente: Información

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La Plataforma de Salud Mental pide el cese del director del Psiquiátrico de Fontcalent

31/10/2009

La Plataforma por la Defensa y Mejora de los Servicios de Salud Mental de Alicante pidió ayer el cese del director del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent y criticó sus declaraciones en las que justificaba la agresión a un interno al decir que había protagonizado varios incidentes y estaba agresivo. Además del cese la Plataforma reclama el aumento de profesionales sanitarios, una investigación externa sobre las condiciones del centro y la capacidad de gestión del equipo directivo, la instauración de controles del funcionamiento del centro por afectados, familiares y enfermos y que se cierre el hospital y se traspasen las competencias a cada autonomía.

Fuente: Información


El director del Psiquiátrico asegura que el interno que denuncia palizas fue reducido a la fuerza por agresivo

27/10/2009

P. C. El director gerente del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent manifestó ayer a este diario que el interno cuyos padres han denunciado que sufre palizas en el centro es un paciente que ya ha protagonizado varios incidentes en el departamento de Agudos. El más grave, indicó el director, ocurrió el pasado 23 de septiembre cuando rompió una ventana e intentó agredir al personal con los cristales, por lo que tuvo que ser reducido empleando la fuerza al mostrarse muy agresivo con los funcionarios. Después de este altercado volvió a provocar otro incidente y se le aplicó inmovilización terapéutica y aislamiento.
Los padres del interno, que residen en Las Palmas de Gran Canaria, han denunciado las agresiones en el juzgado y en el Defensor del Pueblo después de que su hijo les llamara por teléfono y les dijera que “en el psiquiátrico le iban a matar”. Tras pasar la familia por el centro y presentar una queja el Psiquiátrico comunicó lo sucedido al juzgado de Vigilancia Penitenciaria.

Los sindicatos del Hospital Psiquiátrico de Fontcalent denunciaron por su parte que la falta de asistencia psiquiátrica a los internos es la que está provocando coninuos brotes de agresividad en internos que no son vistos periódicamente por especialistas. Un portavoz de los sindicatos recordó que cuando estuvo el pasado año el responsable de Sanidad de Instituciones Penitenciarias “ya le dijimos que no estábamos dispuestos a solucionar la falta de asistencia médica con soluciones traumáticas”.

Los sindicatos, que desde marzo no tienen contacto alguno con el director y han pedido sin éxito su cese en reiteradas ocasiones, solicitaron hace un mes una reunión con la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, y aún no han recibido respuesta.

Según los sindicatos, Gallizo se comprometió durante su visita a Alicante a apostar por un modelo hospitalario y no carcelario y no se está cumpliendo.

En el departamento de Agudos, donde se registraron los incidentes con el denunciante, no existe ninguna celda acolchada, lo que, según los sindicatos, evitaría destrozos por parte de los pacientes más agresivos.

Fuente: Información


Aparece ahorcado un interno del Psiquiátrico Penitenciario de Alicante

15/09/2009

El fallecido llevaba 9 meses ingresado en Fontcalent y no estaba en situación de riesgo de suicidio

P. CERRADA / J. A. ORDÓÑEZ Un interno de 40 años que llevaba nueve meses recluido en el Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent por apuñalar 16 veces a su madre en Asturias al creer que era el demonio apareció ayer tarde ahorcado en su celda, según confirmaron a este diario fuentes penitenciarias.
El fallecido, identificado como Juan Rodríguez Romero, no se encontraba en situación de riesgo de suicidio, por lo que no tenía vigilancia permanente como otros internos del Psiquiátrico de Fontcalent, indicaron las mismas fuentes, las cuales se mostraron sorprendidas por el suceso porque aparentemente no había motivación para que se quitara la vida y el paciente estaba colaborando y ofreciendo una buena conducta en el centro.

El hallazgo del cadáver se produjo sobre las cuatro y media de la tarde, cuando los funcionarios se disponían a abrir las celdas para que salieran los internos recluidos en el módulo de oligofrénicos. Al llegar a la celda de Juan Rodríguez lo encontraron muerto por asfixia al colgarse de la ventana con la ayuda de un cable de la televisión.

El centro penitenciario dio parte del fallecimiento y se personaron en Fontcalent miembros de la comisión judicial para examinar el cadáver y ordenar el levantamiento y agentes de la Policía Científica para realizar un informe para el juzgado. La comisión judicial determinó que el interno podía llevar muerto entre treinta minutos y una hora.

La tentativa de homicidio por la que Juan Rodríguez ingresó en el Psiquiátrico de Fontcalent se produjo en diciembre de 2006 en Las Mazas, en el municipio asturiano de Morcín. En su declaración ante el juez aseguró que apuñaló a su madre, de 76 años, porque escuchó unas voces en su cabeza que le decían que debía matarla porque era el demonio.

Antes de la agresión a su madre estuvo recluido también en el Psiquiátrico de Fontcalent por haber apuñalado por la espalda a su hermano en 2001 en Badajoz, tierra de origen de la familia materna. Por estos hechos Juan Rodríguez, que atacó también a otros dos hermanos, fue condenado a cinco años de prisión.

La situación del Psiquiátrico Penitenciario ha sido objeto en los últimos meses de duras críticas de los sindicatos por la falta de personal, sobre todo de especialistas en psiquiatría para atender a los internos.


Familiares de internos piden cerrar el módulo de mujeres del Psiquiátrico de Fontcalent a la juez

13/07/2009

El juzgado pedirá informes al centro para estudiar la denuncia de que la masificación y el desorden atentan a los derechos de las internas

S. ESCRIBANO Una situación límite. La Asociación de Familiares y Amigos de internos del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent ha pedido a la juez que decrete el cierre el módulo de mujeres de este centro al considerar que la masificación y la desorganización atentan contra el derecho a la dignidad, a la integridad y a la igualdad de las enfermas. Alegan que no se las separa según las diferentes patologías, su gravedad o si ya han sido juzgadas o no, como ocurre con los varones. La magistrada de Vigilancia Penitenciaria de Alicante, Montserrat Navarro, ya estudia la solicitud y pedirá al centro informes al respecto.

No obstante, esta medida parece complicada, pues “por el momento no existe posibilidad de reubicarlas”, reconoce la juez. Y es que de los dos psiquiátricos penitenciarios que hay en España (el de Fontcalent y otro en Sevilla) sólo el de Alicante alberga a mujeres. En la actualidad, según el escrito remitido por la asociación al juzgado, existen 38 internas de diferentes comunidades, edades y con muy diversas enfermedades.

La masificación es un 30% superior a la de marzo, cuando el Defensor del Pueblo visitó las instalaciones, por lo que los familiares consideran que la situación “ha empeorado”. Desde la asociación recuerdan que en el informe de esta institución se señalaba que “el módulo de mujeres alojaba a 29 enfermas, sin ningún criterio ni posibilidad de separación, de forma que conviven personas de muy heterogéneo grupo de patologías mentales”, como esquizofrenia, psicosis por consumo de drogas, trastornos mentales orgánicos, bipolares o discapacidades intelectuales. Los familiares inciden en que esta limitación dificulta la posibilidad de darles el tratamiento adecuado y en que en estas dependencias “prima la sensación de desorden”.
En el centro hay mujeres de todas las edades, incluso de 70 y 78 años, según reflejan los familiares, quienes inciden en que algunas llevan casi 20 años allí “juntas y revueltas”. De las 38 internas, 5 se encuentran pendientes de que se celebre el juicio, 7 han sido condenadas, 25 absueltas y hay otra a la que se sustituyó la prisión al detectarse la enfermedad mental. Un cajón desastre en el que conviven internas de todas las partes del país y en el que sólo hay tres de la Comunidad Valenciana (dos de Alicante) y el resto pertenecen a otras autonomías como Andalucía (13) o Castilla La Mancha (3), entre otras.

La asociación considera se “vulnera” el derecho a la igualdad de las internas, pues recuerdan que los varones están clasificados en tres módulos de acuerdo con su situación médica, jurídica y penitenciaria y que además pueden ser trasladados al centro de Sevilla. Además, creen que la masificación atenta a su dignidad y que toda esta situación vulnera su derecho a un tratamiento adecuado que no les perjudique.
En el escrito, resaltan que esta situación “perjudica a la salud de las personas por la carencia de espacio, pequeño, limitado y desorganizado”. Es por ello que la medida de seguridad impuesta a las mujeres se convierte, según los familiares, en un “castigo”.

Fuente: Información


El presidente de FEAFES afirma que “los hospitales psiquiátricos penitenciarios no son lugar para personas con enfermedad mental”

11/06/2009

El diputado de IU Gaspar Llamazares declaró que “nos encontramos en una situación de retroceso del Estado Social y avance imparable del Estado Penal

El presidente de la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES), José María Sánchez Monge, considera que “los hospitales psiquiátricos penitenciarios y las prisiones no son el lugar adecuado para las personas con enfermedad mental”.

Así lo declaró en la clausura de las jornadas sobre Personas con Enfermedad Mental en Régimen Penitenciario. El presidente de FEAFES puntualizó que “mientras no se hayan erradicado los hospitales psiquiátricos penitenciaros, es nuestra responsabilidad, lograr que este colectivo esté atendido adecuadamente, a través de un sistema socio-sanitario y una atención integral”.

Además, quiso remarcar la necesidad de crear una estrategia entre todas las instituciones implicadas “que se resuma en un método eficaz para ayudar a unas personas que necesitan enormemente nuestro apoyo”. El punto de vista político en estas jornadas corrió a cargo del diputado y portavoz de Izquierda Unida en el Congreso, Gaspar LLamazares, el cual explicó que la impresión que tiene de la situación de las personas con enfermedad mental en régimen penitenciario es que “se encuentran atrapados entre la herencia del pasado y la inercia del presente”.

De esta manera, afirmó que “nos encontramos en una situación de retroceso del Estado Social y el avance imparable del Estado Penal”. En el acto, el diputado consideró necesario una reunión entre el Ministerio del Interior, el Ministerio de Sanidad y el Consejo General del Poder Judicial “para garantizar un programa de atención a estas personas que asegure su reinserción y desinstitucionalice los hospitales psiquiátricos penitenciarios”

Por otro lado, el jefe del Servicio Social Penitenciario de Navarra, Amador Ruiz Sanz, expuso en que consiste la experiencia de esta comunidad autónoma, ya que “este modelo utiliza medidas penales alternativas a prisión”. Sin embargo, insistió durante su intervención en que ese modelo que se usa en Navarra se basa en normativa estatal y manifestó que “la finalidad de esas medidas es que personas con enfermedad mental no vuelvan a cometer nuevos delitos, es decir, hacer una segunda prevención”.

En este sentido, Amador Ruiz explicó que en el modelo usado en Navarra se utilizan tres tipos de medidas “las de suspensión condicional, como por ejemplo las sustitutivas de pena de prisión por multa; las de seguridad, que no son penas sino medidas tratamentales y por último, aquellas que se aplican cuando la persona está en libertad condicional”.

En estas jornadas, que fueron organizadas por la Asociación de Familiares y Amigos de los Pacientes Ingresados en el Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Alicante (AFAPI-HPPA), también intervinieron el director del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla, Sergio Ruiz Arias, y el director del Área Psiquiátrica Penitenciaria de Sant Joan de Deu – SSM Cataluña, Francesc Pérez Arnau, los cuales explicaron las experiencias y funcionamiento del modelo de Cataluña y del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla. AFAPI-HPPA

La Asociación de Familiares y Amigos de los Pacientes Ingresados en el Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Alicante (AFAPI-HPPA), fue fundada en 2007. Es una entidad sin ánimo de lucro de ámbito nacional, que cuenta actualmente con 70 socios de todas las Comunidades Autónomas españolas ya que en el Hospital Psiquiátrico de Alicante hay personas procedentes de todas las CCAA.

Es una entidad miembro de FEAFES. FEAFES La Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES) es una entidad sin ánimo de lucro y de interés social que reúne desde 1983 a 216 entidades, y que representa a más de 41.000 personas con enfermedad mental y a sus familias en todo el territorio nacional.

Fuente: Humania.tv