La Plataforma de Salud Mental pide el cese del director del Psiquiátrico de Fontcalent

31/10/2009

La Plataforma por la Defensa y Mejora de los Servicios de Salud Mental de Alicante pidió ayer el cese del director del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent y criticó sus declaraciones en las que justificaba la agresión a un interno al decir que había protagonizado varios incidentes y estaba agresivo. Además del cese la Plataforma reclama el aumento de profesionales sanitarios, una investigación externa sobre las condiciones del centro y la capacidad de gestión del equipo directivo, la instauración de controles del funcionamiento del centro por afectados, familiares y enfermos y que se cierre el hospital y se traspasen las competencias a cada autonomía.

Fuente: Información


´Tratan a nuestro hijo como a un perro´

28/10/2009

Una pareja denuncia que su hijo, que está preso en una cárcel psiquiátrica de Alicante, sufre palizas por parte de los funcionarios. “Tiene moretones en las nalgas”, revelan

LOURDES S. VILLACASTÍN / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA Una familia de Las Palmas de Gran Canaria ha denunciado ante el Defensor del Pueblo y la Justicia el trato “inhumano” que ha recibido su hijo, de 22 años y enfermo de esquizofrenia y trastorno bipolar, en el hospital psiquiátrico penitenciario de Alicante, donde cumple condena.
“Fue duro, durísimo, saber que mi hijo era esquizofrénico y que tenia un trastorno bipolar pero no vamos a permitir que le traten como a un perro”.

Juan Hernández y Fátima del Carmen Santana, padres de Rubén, un joven de 22 años internado en el hospital psiquiátrico penitenciario de Fontcalet (Alicante) desde el pasado mes de mayo, han denunciado ante la Justicia y el Defensor del Pueblo el trato “inhumano y degradante” que ha recibido su hijo hace unas semanas en el centro, dependiente de Instituciones Penitenciarias.
La denuncia fue interpuesta el 5 octubre después de que su hijo les llamase por teléfono “con voz desesperada diciéndonos que en el psiquiátrico le iban a matar”.

Los padres se desplazaron a Alicante y cuando lograron ver a Rubén en un vis a vis se encontraron con que tenía “contusiones, desgarros, hematomas en espalda, cadera, muslos y glúteos”. Sus padres aseguran que el joven no se pudo infligir los golpes porque tiene moratones hasta en las “nalgas”. E indican que en algunos se ve perfectamente la forma de un palo.

Según consta en la denuncia, el joven fue pegado con “palos” mientras tenía la cabeza tapada con una “manta”. Después, le “arrastraron por el pasillo hasta una celda de inmovilización”. Los padres relatan que los responsables del centro les explicaron que “quizá” los funcionarios se habían “excedido” con el joven. “Nos pidieron disculpas y nos dijeron que tomarían medidas”, añade. Pero los hematomas y la versión de Rubén, que según los padres “nunca ha mentido” porque no es consciente del “daño” que causa, les impulsó denunciar en el juzgado de guardia de Alicante y ante el Defensor del Pueblo.

Fuente:
La Provincia. Diario de Las Palmas.


Una pareja denuncia palizas a su hijo en el psiquiátrico penitenciario

28/10/2009

El matrimonio acusa a los funcionarios de golpear con palos al chico, que sufre esquizofrenia y trastorno bipolar, y lleva el caso al Defensor del Pueblo

LOURDES S. VILLACASTÍN Una familia de Las Palmas de Gran Canaria ha denunciado ante el Defensor del Pueblo y la Justicia el trato “inhumano” que ha recibido su hijo, de 22 años y enfermo de esquizofrenia y trastorno bipolar, en el hospital psiquiátrico penitenciario de Alicante, donde cumple condena. “Fue duro, durísimo, saber que mi hijo era esquizofrénico y que tenía un trastorno bipolar, pero no vamos a permitir que le traten como a un perro”. Juan Hernández y Fátima del Carmen Santana, padres de Rubén, el joven internado, interpusieron la denuncia el 5 octubre después de que su hijo les llamase por teléfono “con voz desesperada diciéndonos que en el psiquiátrico le iban a matar”.
Los padres se desplazaron a Alicante y cuando lograron ver a Rubén en un vis a vis se encontraron con que tenía “contusiones, desgarros, hematomas en espalda, cadera, muslos y glúteos”. Sus padres aseguran que el joven no se pudo infligir los golpes porque tiene moratones hasta en las “nalgas”. E indican que en algunos se ve perfectamente la forma de un palo.

Según consta en la denuncia, el joven fue pegado con “palos” mientras tenía la cabeza tapada con una “manta”. Después, le “arrastraron por el pasillo hasta una celda de inmovilización”. Los padres relatan que los responsables del centro les explicaron que “quizá” los funcionarios se habían “excedido” con el joven. “Nos pidieron disculpas y nos dijeron que tomarían medidas”, añade. Pero los hematomas y la versión de Rubén, que según los padres “nunca ha mentido” porque no es consciente del “daño” que causa, les impulsó a denunciar el caso en el juzgado de guardia de Alicante y ante el Defensor del Pueblo.
Este diario trató de ponerse en contacto ayer con el director del Psiquiátrico para conocer su versión de los hechos, pero no obtuvo respuesta.

Fuente:
Información.


Informe sobre la Tortura en el Estado Español en 2008

11/06/2009

Informe Tortura Estado Español 2008
Descargar el Resumen o el Informe completo en la web de la Coordinadora para la Prevención de la Tortura


La anulación por el Supremo del FIES, sin efectos prácticos

11/06/2009

2 de junio de 2009

Creado en 1991, el Fichero de Internos de Especial Seguimiento (FIES) es mucho más que una base de datos. Es un régimen de vida de extrema dureza aplicado a centenares de presos considerados conflictivos.

Alvar Chalmeta / Redacción

La sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo ha declarado nulo el primer apartado de la Instrucción 21/96 de Instituciones Penitenciarias (IIPP). Esta orden interna estableció la creación del Fichero de Internos de Especial Seguimiento (FIES), una base de datos que recogía información individualizada de presos que, para la Dirección General de Instituciones Penitenciarias (DGIIPP), requerían un régimen de vigilancia “especial”.

Parece un simple acto administrativo, pero en realidad el FIES es mucho más que una base de datos. Como recoge la sentencia del alto tribunal, se trata de un conjunto de “normas de seguridad y control relativas a internos muy conflictivos o inadaptados”. Es por eso que el tribunal la ha anulado, no acepta que una norma que regula los deberes y derechos de los presos no tenga rango de ley y evite así “unas garantías en su elaboración y requisito de publicidad”. Antonio Domínguez, del Colectivo Malatextos, expresaba lo mismo, de otra forma, en una carta hecha pública recientemente: “El régimen FIES se creó en primera instancia mediante una circular para evitar el control parlamentario”. Puesto en marcha mediante una circular en 1991, y regulado posteriormente en la Instrucción 21/96 (ahora anulada), fue concebido como un instrumento de control para reclusos considerados como un potencial desestabilizador para el sistema penitenciario.

El régimen FIES se empezó a aplicar básicamente a varios centenares de fuguistas y participantes en motines y protestas y a presos de motivación política. Su objetivo, frenar como fuera las durísimas huelgas de hambre, protestas y motines que estaban protagonizando tanto presos sociales, organizados en la APRE-r (Asociación de Presos en Régimen Especial reconstituido), como presos de ETA y GRAPO para reclamar mejoras en las prisiones.

Según numerosos testimonios, estar bajo una “vigilancia especial” significa, incluso para presos que pueden estar en prisión provisional a la espera de juicio, vivir encerrados entre 21 y 23 horas al día, en celdas de 3 x 4 metros, pudiendo salir, con mucha suerte, en parejas (no son pocos los presos que se encuentran solos en una galería) a un patio de 10 x 15 metros. Además, como las condiciones de vida las marca el director de cada prisión, son muy comunes las prohibiciones de visitas, de salidas al patio, y los cacheos e inspecciones.

Y aunque a lo largo de los años la dureza del régimen FIES ha ido variando, lo usual es que los presos sean cacheados todos los días a la entrada y a la salida de la celda: lo que en la práctica supone cuatro cacheos diarios. Sólo pueden tener en su celda dos libros de lectura, dos revistas y/o periódicos. No pueden almacenar ninguna prenda de vestir –inicialmente se les impuso monos y chanclas para vestirse y calzarse–, ni ningún tipo de objeto que revista la celda de calor humano (fotos, etc.), supuestamente para facilitar la labor del registro que se realiza diariamente. No cuentan con actividades programadas de ningún tipo, se les controla la correspondencia, y es habitual que se les confisquen muchas de las cosas que les envían del exterior.

Estas condiciones tan duras de aislamiento constituyen el caldo de cultivo para todo tipo de abusos por parte de los carceleros. Según recuerda un activista contra las cárceles, “el módulo de la primera prisión donde se llevó a la práctica el régimen FIES, en el Dueso (Cantabria), fue cerrado a raíz de la visita del Defensor del Pueblo. Éste había comprobado las condiciones a las que estaban siendo sometidos los cinco internos allí recluidos”.

Tras el varapalo del Supremo, Instituciones Penitenciarias se ha limitado a recordar que en febrero de 2006 la actual directora, Mercedes Gallizo, firmó una nueva instrucción penitenciaria que, bajo el título de Protocolo en Materia de Seguridad, derogaba la circular 21/96. Para Instituciones Penitenciarias la decisión judicial no afectará a los presos sometidos a especial vigilancia.

Sin embargo, el Ateneo Al Margen recuerda que la nueva instrucción de Gallizo “tiene como objetivo la reafirmación del FIES como medida ‘ajustada al ordenamiento jurídico vigente’ y en consecuencia intenta justificar la posición de Instituciones Penitenciarias, que considera este supuesto fichero ‘con exclusivo carácter administrativo’. Lo mismo opina Pilar Sánchez, la abogada que en nombre de la asociación de apoyo a las personas presas, Madres Unidas Contra la Droga, llevó la denuncia del FIES hasta el Supremo: “Los FIES siguen existiendo así como el régimen de vida. La Instrucción de Gallizo adolece del mismo defecto que la 21/96”. Por su parte, Julen Arzuaga, abogado de Behatokia, observatorio vasco de derechos humanos, sostiene que “como todo en estas cuestiones de vulneración de DD HH por parte del Estado, el quid, más que de forma, es de contenido, de voluntad. Al persistir la decisión política de exprimir al máximo las medidas contra los presos políticos vascos, se mantendrán las restricciones de derechos y las medidas más severas y crueles, aún cuando se suspendan los ficheros FIES”.

Por lo pronto, Instituciones Penitenciarias ya puso en funcionamiento en octubre el SISPE, por ahora una gran base de datos con informaciones íntimas y confidenciales sobre 62.000 presos y sus familiares.

ANTONIO ASUNCIÓN_ Nombrado director general de IIPP en 1988, cargo que ocupó durante cinco años, Antonio Asunción, militante valenciano del PSOE, fue el responsable de la creación del FIES. En 1991 fue investigado por el juzgado de instrucción número 9 de Sevilla acusado de delitos de tortura, rigor innecesario y prevaricación por haber ordenado en la prisión de Sevilla II mantener permanentemente atados a sus camas durante días a 13 presos acusados de un motín. Juzgado años más tarde, junto con otros cinco responsables penitenciarios, fue considerado culpable, pero quedó en libertad con una fianza de 20 millones de pesetas.

AISLAMIENTO_ Según Shaw y Crossland (1981), el 40% de sujetos sometidos a privación sensorial estricta de más de ocho horas manifiestan distorsiones sensoriales y alucinaciones de corta duración. En el aislamiento en prisión no se dan las condiciones estrictas de privación sensorial experimental, pero sí se produce una monotonía estimular que puede generar trastornos. Los presos suelen referir, cuando salen del aislamiento, alteraciones sensoriales, especialmente en vista y oído. Pero lo más grave es que éstas predisponen a la aparición de brotes psicóticos o trastornos.

PUERTO III, CÁDIZ Este centro penitenciario, inaugurado en junio de 2007, cuenta con 70 plazas de aislamiento. Entonces, la Asociación por la Defensa de los Derechos Sociales e Individuales (GGEBEADDSI) dio a conocer que “a los 14 ocupantes del módulo, entre ellos siete presos vascos y un anarquista, se les está manteniendo separados del resto y totalmente incomunicados, reduciéndose todo contacto humano (…) al trato con ordenanzas y funcionarios”. Y recalcaban que “están siendo sometidos a un régimen extremo de aislamiento e incomunicación, como el que organismos internacionales califican de tortura, con efectos devastadores”.

Fuente: Diagonal


Breve estudio sobre la Libertad Condicional: teoría y práctica

25/05/2009

De: Óscar Daniel Ludeña Benítez
Fecha: Febrero 2002
Origen: Noticias Jurídicas

Incluye Concepto, Requisitos, Procedimiento para su obtención y seguimiento durante la misma.


Isabel Mora Grande. Coordinadora de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía

06/04/2009

24/01/2009

ROMÁN OROZCO – Sevilla –

Lleva 14 años sumergida en la pena. Viajando desde los barrios marginales a la cárcel. Allí recoge los datos que alimentan sus informes: centenares de presos ven violados sus derechos en esta España moderna y democrática del siglo XXI. Aunque quiere ver un rayo de esperanza:

-Todo no es tan horrible. A veces pasan cosas buenas.

-Dígame alguna.

Silencio. Medita. ¿Algún preso que se haya rehabilitado tras su paso por la cárcel?

-Sí-, exclama aliviada. Tengo un amigo que tras una vida espantosa en un barrio marginal, drogodependiente, agresivo, con un homicidio a sus espaldas, ingresó en prisión y dejó la droga gracias a Proyecto Hombre. Logró la condicional y hoy tiene una vida normal, muy normal.

-¿Cuántos dedos de la mano necesitaría para contar otros casos como ese?

Su rostro se ensombrece. Levanta la mano derecha y dice:

-Uno, uno o dos.

El coche enfila los arrabales de la capital, camino del centro penitenciario Sevilla II. Isabel Mora Grande tenía 24 años y un título de abogado cuando comenzó a transitar estas sucias calles de polígonos industriales. Era pasante en un bufete. Se había especializado en derecho penal y penitenciario. Un compañero era voluntario en el servicio jurídico de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (Apdha).

-Yo era inquieta, inconformista y contestataria. Me daban mucho coraje las injusticias. Mi amigo me llevó a la asociación. Era el trabajo social que estaba buscando.

Hoy, esta joven nacida en Huelva hace 37 años, es la coordinadora general por elección de la Apdha. Le gusta esta ONG porque, al contrario que otras, no es asistencial. “Nosotros no nos dedicamos a dar de comer a la gente, sino a defender sus derechos”. Para eso, “tienes que meterte en la trinchera, conocer los problemas de la gente y hacerlos tuyos”.

En la trinchera de cárceles y derechos civiles, una de las áreas más sensibles de la Apdha, lleva Isabel desde 1995. Recopila violaciones de derechos, anota injusticias y las denuncia. La más reciente, el calamitoso estado de salud de la población reclusa andaluza.

A finales de 2008, en la comunidad había 16.236 reclusos, según el Ministerio del Interior. De ellos, 1.298 (8%) son enfermos mentales. Otros 6.494 (40%) sufren trastornos mentales y de personalidad. Muchos de ellos están en prisión por falta de centros más adecuados y en contra de lo previsto en el Código Penal para los presos con trastorno mental grave. Súmenle el hacinamiento.

El coche se detiene ante la alambrada que rodea el recinto penitenciario. En la cárcel hay 1.700 presos. Está al 170% de su capacidad. El hospital psiquiátrico anejo el porcentaje es mayor: el 220%, con un total de 180 reclusos. Sólo hay un psiquiatra, que va dos veces al mes a la prisión.

La salud general arroja cifras igual de aterradoras: el 10% de los internos padece sida, el 40% hepatitis C y el 5% tuberculosis. Más la droga:

-El 80% de los presos son drogodependientes. Todo el mundo pasa droga, los familiares, los presos, los funcionarios. El año pasado, hasta el mes de septiembre, fallecieron por sobredosis ocho reclusos.

Los padres de Isabel, él ingeniero técnico y ella ama de casa, forman una familia “tradicional”. Habrían querido para su hija una vida más acomodada. “No entienden mucho mi vida, la verdad, aunque me dejan vivirla”. Ahora están más tranquilos, porque Isabel, además de dedicar horas y horas de forma gratuita a la Apdha -nadie cobra, salvo unos pocos contratados- es desde el pasado año funcionaria por oposición de la Junta.

¿Una contestataria y antisistema, como ella misma se define, funcionaria?

Hay una explicación: desde que terminó la carrera ejerce como abogada. Trabajaba en despachos privados, en el turno de oficio, daba clases en una academia, y atendía el servicio jurídico de la Apdha. Sus ingresos eran escasos y variables, pues trabajaba como autónoma.

-Como abogada, me interesaba el derecho penal y penitenciario y eso no daba mucho dinero. Vas creciendo y vas teniendo más claro lo que te gusta. Y lo que me gustaba era la asociación. Más que el dinero.

Solución: al tiempo que preparaba a otros alumnos para opositar, ella misma estudió y aprobó. Desde el pasado año trabaja en la Dirección General de Consumo de la Consejería de Gobernación. En realidad, lo que hizo fue comprar horas libres para dedicarlas a su pasión: la defensa de gente desamparada, las denuncias de los fallos del sistema.

La asociación presenta sus informes al Defensor del Pueblo, al Parlamento, a la prensa. ¿Tienen buena acogida? Más bien no.

-Lo primero que hacen los políticos ante una denuncia nuestra, si el tema no es muy conocido, es negarlo. Lo niegan todo. Lo que los mueve a actuar es si la denuncia tiene repercusión mediática.

Al final, con tesón se consigue algo. “Hace años se negaba la existencia de la droga en las prisiones, ahora se habla de los programas de ayuda a los internos drogodependientes”. Lo mismo sucede con las denuncias sobre la salud de los presos. “Que la Administración, al final, lo reconozca, es un éxito. Porque lo mejor para que las violaciones de derechos no queden impunes, es sacarlas a la luz”.

Entonces es cuando Isabel encuentra alguna satisfacción. Porque aunque llegó a la abogacía “con una ilusión tremenda”, y aún hoy sigue sintiendo esa pasión, “la justicia para mí ha sido una decepción”. Creía que la justicia era “realmente justa”. Pero la realidad se impuso: “Se pasa muy por encima de los temas, entre los abogados de oficio hay una falta de interés impresionante y muchas veces se condena a alguien por sus antecedentes”.

Gentes como las que ella defiende, y que habitan en los barrios marginales y en algunos agrupamientos chabolistas que atraviesa cada día cuando se dirige hacia la prisión Sevilla II a cargar su maleta con más penas y miserias.


¿Nos quedamos sin hacer nada?

En el salón de la Apdha un grupo de voluntarios ultima un par de pancartas que condenan el genocidio en Gaza. Es una de las áreas, solidaridad internacional, en la que trabaja la asociación en Sevilla. Las otras son marginación y chabolismo, cárceles y derechos civiles, prostitución e inmigración.

Isabel Mora está al frente de más de 4.000 socios andaluces repartidos en una docena de sedes. Un centenar de ellos son “socios activos”. Ellos preparan el trabajo y las campañas a desarrollar. En la asociación, creada en 1991, hay más mujeres que hombres.

-La mujer se interesa más por los temas sociales, y menos por los cargos burocráticos-, dice la coordinara general.

La Apdha es una ONG “de denuncia y sensibilización”. La edad media de sus socios está en los 50 años. “Es difícil que se enganche la gente y menos la gente joven”. No suele haber militantes de partidos políticos. “Nosotros denunciamos abusos de las administraciones y los partidos políticos son quienes las controlan”. Lo hacen por amor al arte, en este caso por amor a los desfavorecidos. ¿Son los misioneros del siglo XXI? Isabel dice que en todo caso misioneros sin el halo místico y religioso.

El misionero tendrá su recompensa en el más allá. Estas mujeres y hombres que regalan horas y horas de trabajo lo hacen “porque crees en algo, vives en la utopía de que puedes poner tu granito de arena para que las cosas cambien”.

Pero algunas cosas no parecen que vayan a cambiar. Lo que sucede en Gaza, por ejemplo, y sobre cuyas pancartas trabajan los voluntarios de la Apdha. Aun así, Isabel Mora no arroja la toalla:

-Aunque es casi imposible cambiar las cosas en este sistema capitalista, ¿qué te quedas, sin hacer nada?

Pues no. Queda la palabra y la pancarta.

Fuente: El País